¡Aliméntate de energía y buen rollo!

Hola a tod@s,

Mi nombre es Cristina y mi contribución en este blog tiene una clara misión: Haceros llegar todo lo que yo he aprendido sobre las bondades de una alimentación libre de productos refinados (en la medida de lo posible), de químicos y de la mayoría de alimentos de origen animal, sin perder de vista los sabores, ni sacrificar los momentos de deleite con un buen plato sobre la mesa.

Sin más demora, voy a poner a prueba mis habilidades de convicción, contándoos un poco mi experiencia personal, con la esperanza de que alguien se anime a hacerle caso a estos rizos inquietos.

Me gustaría que, por un instante, os sentaseis conmigo en el sofá, mientras me tomo un té con cada un@ de vosotr@s y charlamos. Así quiero haceros llegar mi discurso en todo momento y, no como alguien ajeno que se dedica a escribir recetas saludables con la única motivación de acumular seguidores. De verdad espero ayudaros a sentiros mejormás felices, con mayor motivación en vuestras vidas, más allá del momento que estéis atravesando. Este es nuestro Oasis, en el que quiero que sepas que estoy cuidando de ti desde dentro, recomendándote alimentos que te harán sentir mejor, aún cuando tú crees que no lo necesitas.

No obstante, quiero dejar constancia de que no soy nutricionista y de que mis recomendaciones están basadas en la búsqueda que he realizado por mi cuenta, así como en los resultados que yo misma he experimentado. Si hay alguien con problemas de salud que esté recibiendo indicaciones de su médico o de un especialista a nivel de dietética, que siga haciendo caso del criterio del profesional que le asesora. Mi intención no es poner en riesgo la salud de nadie, pero sí mejorar la calidad de nuestro día a día a través de lo que consumimos. Al fin y al cabo, existen alimentos cuyo cese sólo puede beneficiarnos, independientemente de nuestro estado de salud.

Pues bien, como puedes ver, desde que te has sentado conmigo en el sofá no he parado de hablar y aún no te he preguntado cómo te sientes habitualmente. Me encataría escuchar tu respuesta, pero como por desgracia nuestro encuentro es virtual, voy a tener que suponerla:

  • Siempre me siento cansado@, independientemente de lo que duerma. No tengo sensación de “sueño reparador” por las mañanas.
  • Me siento hinchad@ todo el tiempo y he experimentado cambios de peso repentinos, ya sea después de comer mal, o sin motivo aparente.
  • Acostumbro a tener días bajos en los que no me siento motivado@ en general. En ocasiones, me siento triste y no sé porqué.
  • No puedo hacer todo lo que me gustaría porque no me siento con suficiente energía.
  • Tengo varios dolores musculares crónicos que no puedo achacar a ninguna enfermedad concreta.
  • Me cuesta concentrarme y me siento nervios@ aún cuando no tengo razones para ello.

Quizá tu respuesta haya sido un simple “Estoy muy bien y muy feliz”. En ese caso, quizá crees que no te hace falta escucharme pero, aún así, te animo e invito a que te acabes este té conmigo, repitas, y me des la oportunidad de contarte cosas interesantes que te van a ayudar a mejorar todavía más todo lo bien que ya lo puedas estar haciendo a nivel de alimentación.

Si, por el contrario, alguna de estas respuestas podría haber salido de ti, me alegra mucho decirte que estás en el sitio correcto y que tiene solución.

Como te contaba al principio, todas mis buenas intenciones contigo nacen de mi experiencia personal. Yo sentía todas esas respuestas que he presupuesto por tu parte. Esos sentimientos de sosiego, fatiga, desánimopesadez se han cruzado en mi camino y me han acompañado durante mucho tiempo y, por desgracia, no hago más que topar con personas que no consiguen desprenderse de todos ellos.

Un punto de partida para poder cumplir con nuestros propósitos, afrontar una situación difícil, llegar a todo en nuestras ajetreadas vidas, para sencillamente sentir que hemos aprovechado nuestro tiempo de la forma en la que queríamos hacerlo, es sientiéndonos con energía, con mente positiva y clara, y con ánimo para poder con lo que se nos ponga por delante y, ese cambio se cocina desde dentro y con algo tan básico como lo es nuestra alimentación. Y como veo que ya te has terminado el té, te voy a servir unos rollitos de canela y jengibre ecológicos para que no te vayas todavía  y escuches de qué manera experimenté yo los beneficios de ciertos cambios en mi alimentación 😉

En mi caso, a partir de Septiembre de 2016 y debido a problemas digestivos crónicos y toda la sintomatología que te he adelantado antes, me empecé a interesar por terapias alternativas que pudiesen ayudarme. A través de una amiga, que tenía otra amiga que había probado la dieta alcalina para deshacerse de un proceso vírico que no conseguía eliminar y que le había dado resultados increíbles, me hice con suficiente información como para plantearme probarla. Pensé “¿porqué no? ¡no pierdo nada!” y me puse manos a la obra para documentarme sobre qué era esa “dieta alcalina“, en qué consistía y qué implicaba, y si me convencía o no lo que tenía que hacer para seguirla.

Me convenció; me pareció una dieta basada en el sentido común, en la que la premisa es que hay que aumentar el consumo de verduras, erradicar los productos procesados y refinados, y hacer foco en una alimentación libre de químicos y fármacos que en gran medida son responsables de esas sensaciones para las que no hallamos explicación y que cargan nuestra mochila en el día a día. La finalidad última es facilitarle la vida a nuestro cuerpo, para que la digestión y asimilación de los nutrientes de los alimentos le cueste el menor trabajo posible y pueda dedicarse a fortalecer otras funciones básicas.

La dieta alcalina promueve también la reducción o eliminación del consumo de alimentos de origen animal. Por mi parte y, partiendo de una dieta omnivora, únicamente reduje las cantidades, aunque a día de hoy y desde Enero de 2017 he iniciado mi transición al vegetarianismo. No obstante, como reciente y -aún- ocasional omnívora, entiendo que se trata de un paso que no todo el mundo está dispuesto a dar, o que en caso de que sí exista dicha predisposición, se debe estar muy convencid@, de modo que en mis recetas daré indicaciones de aquellos alimentos que puedan ser sustituidos.

Mi intención en este blog no es hacer una apología de la dieta alcalina, ni de la vegetariana. Sólo espero haceros llegar recetas que os puedan llamar la atención, independientemente de si seguís una dieta u otra. Si mis ideas os gustan lo suficiente, incorporarlas en vuestra rutina no será un propósito, sino algo que os apetecerá y con lo que podréis mejorar la calidad de vuestra salud.

 

Te estás terminando el rollito de canela y todavía no te he contado qué sucedió tras las modificaciones que realicé. Lo cierto es que tras cuatro meses eliminé la retención de líquidos que estaba experimentando, y adelgacé saludablemente 5-6 Kg que no formaban parte de mi cuerpo, ¡y sin dejar de comer siempre que tenía hambre! Me sentía ligera, con energía, alegre y feliz. Mis dolencias a nivel digestivo se redujeron casi por completo. Los dolores musculares que sufría de forma crónica desaparecieron también. Sólo los días de mayor estrés en el trabajo sentía algunas molestias. Mi piel lucía más bonita, y mucho más limpia. Disminuyeron los puntos negros, y algunos granitos que me salían en la espalda dejaron de aparecer. Incluso tenía problemas de sequedad en la piel de las manos bastante notorios que se redujeron considerablemente. Lo noté muchísimo también con el síndrome premenstrual, así como los dolores propiamente menstruales, que actualmente han desaparecido casi por completo.

También la calidad de mi sueño mejoró. Por las mañanas empecé a sentirme descansada, aún habiendo dormido poco. Y sobretodo y lo más importante: Me sentía serena, tranquila, y con mucha ilusión para afrontar nuevos proyectos que tenía en el tintero y que nunca me animaba a empezar.

No quiero prometerte la luna. Hay que trabajar los cambios y esforzarse. Pero sí te garantizo que si me dejas aconsejarte y te tomas en serio algunas de mis pautas, tu cuerpo lo agradecerá y tu mente y estado de ánimo también 😉

Creo que ya te he robado suficiente tiempo. Espero que hayas disfrutado del té y del rollito de canela y jengibre. Me encantaría que nos volviésemos a ver muy pronto, y que te sientes de nuevo en mi sofá para contarte de qué manera he ido abordando ciertos cambios y qué recetas he incorporado yo a mi día a día que te podrían interesar a ti también.

Por supuesto me encantará escuchar tus sugerencias. Recuerda que se trata de un espacio en el que gracias a ti puedo incorporar más conocimientos para ayudarte.

Un abrazo y sobretodo, ¡aliméntate de energía y buen rollo conmigo!

¡Hasta pronto!

Cristina

 

1 comentario

  1. Consu dice: Responder

    Hola Cristina! He llegado hasta aquí trasteando desde el post de la chaqueta a Granny’s de Gemma. He de felicitaros, ya que esta todo muy cuidado, da gusto leeros. Por consiguiente he leído tu post y sinceramente me parece muy buen planteamiento tener como hábito una alimentación saludable. Me siento muy identificada con la lista de achaques, también tengo peso de más y muy poca motivación para comenzar con algo nuevo . Pero pienso al igual que tú, no tengo nada que perder y quizás mucho que ganar. No sé nada de la dieta alcalina, me imagino que se trata de conseguir una forma de vida saludable a largo plazo, espero que cuando puedas pongas más información.
    Muchas gracias por la visión, ha sido maravilloso leerte, motivador, un saludo!!

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