Cómo bloquear un granny square

Cómo era la primera vez que bloqueaba grannys, pensé que tal y cómo me estrenaba debía escribirlo para tratar de no obviar ningún paso y resultar lo más clara posible. De novata a novata, digamos. Eso sí, después de haber repetido el proceso con alrededor de 60 (los que forman la chaqueta granny) me siento en condiciones de poder enseñaros el resultado, que me ha parecido lo suficientemente bueno, y de compartir con vosotras el proceso.
Pero antes de comenzar os preguntaréis ¿En qué consiste?¿Por qué bloquear? Se trata de dar forma a la labor para que adopte la forma que deseemos, estirándola o moldeándola cuando está húmeda. Imagino que una de las razones que os han traído hasta aquí es que tenéis curiosidad por saber si merece la pena bloquear vuestros granny. En mi opinión, la respuesta en este caso es que sí, ya que os va a costar mucho menos coserlos si tienen el mismo tamaño y están planos que si tienen ondulaciones y forma de rombo. Y si además lo que váis a hacer con ellos es algo decorativo, lucirán más y lograréis un acabado impecable.
Así que en resumen, lo que vamos a hacer es humedecer los grannys, estirarlos poniendo agujas a su alrededor y dejarlos secar. Así de simple. Aunque para no complicarlo debéis ir haciéndolo conforme los vayáis tejiendo, porque si os esperáis a tenerlos todos entonces se os hará muy pesado.

Materiales

  • Alfileres largos inoxidables.
  • Una toalla o paño.
  • Una superficie blanda sobre la que clavar las agujas (yo he utilizado un salvamanteles de corcho, pero puedes usar goma eva, etc).
  • Un cuenco para humedecer los grannys o una botella de espray.

Opcionalmente

  • Secador

Paso a paso

Antes de empezar, asegúrate de haber rematado todos los hilos y de que el material que has utilizado se puede mojar (mira la etiqueta del ovillo o consulta con la marca o vendedor). Los del ejemplo son de algodón 100%.
Coge uno o varios grannys, humedécelos sumergiéndolos en el cuenco (el agua a temperatura ambiente) y ve escurriéndolos con la mano. Si son de lana simplemente rocíalos con un espray para evitar manipularlos demasiado y fieltrarla.
Después pon una toalla sobre el corcho o la superficie sobre la que clavarás las agujas y coloca el granny más grande.
Ve rodeándolo con agujas, estirándolo hasta que tenga la forma ideal, en este caso procurando que quede lo mas cuadrado y plano posible. Puedes poner una aguja en cada uno de los agujeros que quedan entre puntos altos. Si quieres que sea más preciso, mide los lados para asegurarte de que son idénticos. Puedes recortar un papel como plantilla cuando tengas claras las medidas.
Ahora ve colocando tantos grannys húmedos cómo las altura de los alfileres te lo permita y déjalos secar.
Cómo la idea es que queden iguales, si quieres hacer más bloques simultáneamente debes colocar las agujas a la misma distancia, midiéndolas. En mi caso no tenía ni varios corchos ni alfileres, por lo que fui quitando y poniendo grannys según se iban secando y yo los iba terminando poco a poco.
Cuando estén completamente secos, sácalos de entre las agujas y comprueba el resultado.
¿Facilísimo, verdad?
Si quieres tener siempre a mano estos trucos, puedes pinearlos para guardarlos y no olvidarte haciendo clic aquí.

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